jueves, 1 de enero de 2009

No es otra noche más.

Vestido. Medias. Zapatos. Collar. Pulsera. Abrigo. Bolso. Todo listo. Intentas ir perfecta.
Estas allí. Él no esta, hubiera sido el primero en saludarte y felicitarte el año. Todos te dan dos besos y te sonríen, pero no se si se dan cuenta de que a ti no te importan nada, solo quieres verle a él.
Empiezan a reír y a hacer el tonto. Sonríes para quedar bien.
Por fin llega. Te busca con la mirada. Disimula y saluda a los demás. Llega a ti. Dos miradas que se cruzan y lo dicen todo.
Empiezan a beber. Tú también bebes, por quedar bien otra vez, es una fiesta. Minutos después por fin se acerca. Sonríe. Empiezas a temblar. ¿Te puedes enamorar de alguien solo con verle sonreír? No, eso viene más tarde.
Quiere bailar. Tú no quieres bailar. Te mueves un poco por él. Viene alguien a molestar y a reírse un rato. Se van. Aquellos dos se acercan, quieren hablar y eres la única que no baila haciendo el idiota. Son agradables.
Segunda copa, empieza a hacer efecto. Vuelve a acercarse. Te coge de la mano y te lleva con sus amigos. Ellos miran vuestras manos y os sonríen. Tú te sueltas, por eso de ser tímida.
Salís fuera, solos. Los dos sin saber que decir ni que hacer. Por fin te besa, más vale tarde que nunca. Estás en el cielo, y no quieres volver a tocar el suelo. Pero te hacen bajar. Entráis dentro. Otra copa. También unos cuantos chupitos. Te estas pasando, pero no te importa. Se hacerca, sin disimulos y sin excusas. Otro beso. Bailais, aunque tú más bien finges bailar.
Empiezas a perder la noción del timpo y de tus movimientos. Más gente. Saludas, pero no eres del todo consciente. Vas al baño, pero no estas sola. No sabes que haces ahí con ellas, pero no te importa. Ahora ya quieres bailar. Salís. Bailaís. Te empiezas a marear. Te sientas. Él se acerca. Le importas. Se quedará contigo hasta que te vallas. Te hará sentir mejor.
Te vas. Una vez en casa un sms, quieres darle las gracias. Te contesta. Palabras que no sabes como interpretar, pero no son malas.
A la mañana siguiente una perdida. Le llamas. Vas a verle, a él y a todos. Toca recoger. Se acerca. Un beso.
-¿Como has dormido?
Ahora si, te has enamorado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario