No se si esto era realmente lo que necesitaba, volver a verte. Creo que vuelvo a extrañar tu sonrisa y hecho demasiado en falta tus besos. No. He de convencerme que no. Esas tardes en un banco desconocido, que pronto se volvió nuestro, no se van a repetir. Creo que desde el principio sabía que era una locura, que tu corazón nunca sería mio. Creo que tu también sabías que yo era una niña loca, demasiado parecida a ti. Ayer, al verte, recordé nuestra historia, aunque más que una historia fue un cuento. Un cuento de los que acaban mal, pero te hacen sonreir porque aprendes algo.
Tu pelo seguía tapandote la cara, pero sin tapar el final de tus orejas. Te gusta llevar pendientes. Sigues vistiendo de negro y gris, los colores que más te favorecen. Sigues teniendo demasiadas amigas. Menos mal que ya no te quiero y no tengo celos...
domingo, 28 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario