Hoy eres tú el que no se a cansado de mirarme, el que estaba demasiado pendiente de mi... Hoy no eras la única persona en la habitación, hoy no estábamos solos. Hoy intentabas quedarte a solas conmigo, pero hoy eras tú el que no sabia que decir y hacer. Hoy yo era tu centro de atención, pero tú no el mio. Intentabas conversar conmigo y con los demás de temas que apenas conocías, y a veces resulta ridículo...
Es una pena que lo que es el camino ya lo tienes marcado, pero aún así el camino sigue siendo largo y no están puestas todas las baldosas... ¿Recuerdas el camino que lleva a la ciudad Esmeralda? Con el paso del tiempo acabo destrozado. Sin camino... ¿Como se llega a la ciudad?
Ni tu ni yo somos Dorothy, ni tenemos esos zapatos rojos que nos harán volver a casa si nos hacemos daño o tenemos miedo. No tenemos amigos como el hombre de hojalata, el león miedoso o el espantapájaros que nos ayuden a reconstruir el camino.
Tal vez ni si quiera haya un camino que construir o reconstruir...
sábado, 27 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario